Qué debe incluir un presupuesto dental
Un presupuesto claro evita sorpresas a mitad del tratamiento. Antes de aceptarlo, comprueba que lo tienes por escrito y que responde a estas preguntas.
Lo que no debe faltar
- Tus datos y los de la clínica, con su número de registro sanitario.
- El diagnóstico: qué tienes y por qué se propone cada tratamiento.
- Cada tratamiento detallado, con el diente o la zona y su precio. Desconfía de un único precio global sin desglose.
- Qué incluye: pruebas, provisionales, revisiones, retenedores…
- Qué no incluye: por ejemplo, injertos de hueso si al final hacen falta, o tratamientos que aparezcan después.
- La validez del precio.
- La forma de pago: si se paga por sesiones, por fases o por adelantado.
- La garantía, si la hay, y sus condiciones.
Preguntas que conviene hacer
- ¿Hay alternativas a lo que me propones? ¿Cuál es la mínima?
- ¿En qué orden se hace y cuántas visitas son?
- Si durante el tratamiento cambia algo, ¿cómo se me comunica y cuánto puede variar el precio?
- ¿Quién me hará el tratamiento?
Un presupuesto no es un compromiso: te lo puedes llevar a casa, pensarlo y pedir una segunda opinión antes de aceptarlo.
Cómo lo hacemos nosotros
Te damos el presupuesto por escrito, desglosado por fases, válido 30 días, con las condiciones de pago y garantía en una hoja aparte. Sin prisas para decidir.