¿Puedo cambiar de dentista a mitad de tratamiento?
Sí. Puedes cambiar de dentista cuando quieras, aunque tengas un tratamiento empezado. Lo importante es hacerlo con la información de tu caso en la mano, para no repetir pruebas ni empezar de cero.
Cuándo tiene sentido cambiar
Muchos pacientes se plantean cambiar cuando el tratamiento lleva meses parado, cuando cada visita les atiende un doctor distinto, cuando el presupuesto no se parece al del principio o cuando algo sigue molestando y nadie les da una explicación clara. Cambiar no es un fracaso: es buscar a alguien que te explique tu situación y te dé confianza para seguir.
Qué tienes que pedir a tu clínica antes de irte
Tienes derecho a una copia de tu historia clínica y de tus pruebas. Pide por escrito:
- Tu historia clínica: diagnóstico, tratamientos hechos y pendientes.
- Las radiografías (ortopantomografía, periapicales, CBCT si te lo hicieron) y los escaneados.
- Si llevas implantes: la tarjeta de implante, con la marca, el modelo y el lote. Te la deberían haber dado el día de la cirugía.
- El presupuesto aceptado y lo que has pagado hasta ahora.
La primera copia es gratuita y tienen como máximo un mes para dártela. En este artículo te explicamos cómo pedirla paso a paso.
¿Se puede continuar lo que ya está hecho?
En muchos casos, sí. Un implante bien integrado de otra marca se puede seguir rehabilitando con piezas originales o compatibles; una ortodoncia se puede reevaluar y continuar; una endodoncia o una corona se pueden revisar y terminar. Para saberlo hay que ver tu boca y tus radiografías: por eso la primera visita es una valoración, no un tratamiento.
¿Y lo que ya he pagado o financiado?
Revisa tu presupuesto y tu contrato. Si pagaste por adelantado tratamientos que no te han hecho, puedes reclamarlos a tu clínica. Si lo financiaste con un crédito vinculado al tratamiento y la clínica no lo ha cumplido, la ley de crédito al consumo te permite, en determinados casos, reclamar también a la entidad financiera. Para tu caso concreto, consulta con una asociación de consumidores o con la oficina municipal de consumo.
Cómo es la valoración
Te escuchamos, exploramos tu boca, hacemos las radiografías que hagan falta y te explicamos qué tienes, qué se puede aprovechar y qué opciones hay, con precio y por escrito. No tienes que decidir en el momento.